Los
cuentitos del osito Navaja
¡Hola, queridos querubines! Hoy les traigo
una bella historia de animalitos: había una
vez dos zorras muertas de hambre paseando por un bosque.
Una de ellas descubre que en el hueco de un árbol
hay escondida una canasta llena de pan fresco.
Como
el hueco era muy pequeño una de las zorras
le propone a la otra: “Tengo una idea. Yo que
soy la más flaquita, me deslizaré por
el agujero, sacaré el pan y luego lo compartiremos”.
La
zorra delgada se deslizó a través del
hueco, tomó el pan y se lo devoró, ante
la desesperación de la amiga que miraba desde
afuera como desaparecía la comida.
Un
rato después, al querer atravesar el estrecho
hueco, la zorra tenía el estómago tan
hinchado que no pudo salir.
En
ese momento, la zorra que estaba afuera vio a lo lejos
que se aproximaba un cazador. Antes huir del lugar
le dijo a su amiga: “Parece que el dueño
de la canasta viene dispuesto a almorzar. Lástima
que no compartiste el pan conmigo. Ahora podrías
escapar conmigo”.
Niñitos,
este cuentito tiene dos moralejas: en primer lugar,
si quieres tener amigos no seas egoísta. La
segunda lección es que más allá
de las situaciones, en el mundo cruel y moderno en
que vivimos las flacas siempre tienen más posibilidades
de éxito.
Así
que si quieren tener amigos pero además ser
egoístas, comiencen la dieta hoy mismo. ¡Buenas
noches y dulces sueños-diet!